Por el derecho a no hacer huelga

Desde el comienzo de la democracia en España, por una especie de complejo mal asumido, se ha permitido que las huelgas se salieran de los límites legales impidiendo los servicios mínimos por la fuerza. Los llamados piquetes informativos no son más que grupos mafiosos que impiden a la gente su derecho a ir a trabajar, para así aumentar el número de huelguistas.

No creo que haya más países en Europa donde se permita esta situación que va absolutamente en contra de todo concepto de libertad y democracia. Es un reducto de nuestra extinta segunda república, donde el anarquismo copaba todos lo actos públicos. Además, tampoco es necesario autorizar todas las huelgas. Algunas no tienen sentido ni seguimiento suficiente.

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