El rey de España, o al perro viejo todo son pulgas

Que no se interprete como una falta de respeto sino todo lo contrario. Nunca he sido ferviente monárquica, pero me molesta que los mismos que hace unas décadas le hacían la pelota descaradamente al monarca, ahora se permitan criticarle abiertamente. Es la misma persona ahora que en el año 1980, sólo un poco más viejo, más débil, más cansado a todos los niveles.

Los defectos que tenía los sigue teniendo y también las virtudes, de las cuales, la principal es su amor incondicional a España. Sólo por eso creo que se merece más consideración. Pero sobretodo hay que tener en cuenta que a muchos la palabra república todavía nos pone los pelos de punta. Así que, como se dice, Virgencita que me quede como estoy, con este rey el mayor tiempo posible.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: