16 Julio 2009
· Archivado en Aborto, Eutanasia
Empiezo a preguntarme si es uno sólo o son muchos. Podríamos citar a Carlos Morín, también al doctor Montes, tenemos múltiples ejemplos entre la izquierda Abertzale. Luego están otros que guardan las apariencias pero tienen las mismas intenciones: arraigar la cultura de la muerte y decidir ellos quién tiene derecho a vivir y quién no, según sus propios criterios. Antes los hubieran llamado genocidas, ahora se disfrazan de buenas intenciones.
Planificación familiar, educación sexual, muerte digna… son disfraces que ponemos a las palabras para referirnos a la aniquilación de un ser humano. ¿Hasta cuándo tendremos que seguir diciendo esto antes de que la gran mayoría de la población mundial sea consciente de lo que está sucediendo?. Tal vez haga falta un cataclismo, una debacle económica y social, para que al fin la gente se decida a llamar a las cosas por su nombre verdadero.
15 Junio 2009
· Archivado en Economía, Eutanasia
Parece ser que en la Junta de Andalucía desconocen lo que sucede en Holanda: que algunos jubilados holandeses han empezado a abandonar el país por miedo a la ley de eutanasia vigente. Les preocupa que, llegado el punto de tener que ingresar en el hospital, los seden y no vuelvan a despertar. En vista de eso, Andalucía pretende implantar también la eutanasia, que abre la puerta a posibles abusos sobre los pacientes.
No se dan cuenta de que los miles de jubilados europeos que eligen esa comunidad para disfrutar de sus últimos años, estarán ya pensando en hacer las maletas y marcharse a un lugar más seguro. Precisamente, algo que les atraía mucho hasta ahora era nuestro sistema sanitario. Si se van los residentes extranjeros, se llevarán con ellos una de las mayores fuentes de ingresos de la región. Eso, dejando aparte consideraciones morales.
25 Febrero 2009
· Archivado en Aborto, Eutanasia
Dos veces por semana voy a clases de gimnasia china y siempre acabamos con unos minutos de relajación en la colchoneta. Desde que aprendí esa técnica para el parto, siempre se me ha dado muy bien. Me relajo hasta el punto de que apenas siento mi cuerpo. Noto mi respiración y sé que puedo moverme en cualquier momento, pero estoy en un estado entre la vigilia y el sueño. Igual que, cuando dormimos, la mente se desconecta del cerebro, aunque mantenga una serie de funciones principales; cuando me relajo, estoy en el límite de la consciencia, aunque me dé cuenta de lo que me rodea. A veces, en ese estado, empiezo a pensar cosas inconexas, fragmentos de sueños, o me viene una imagen a la cabeza. Otras veces, tengo tanto control de la situación que me asusta un poco. Tengo miedo de conseguir desligarme de mi cuerpo, como hacen los budistas, porque no sé si sería capaz de regresar.
Supongo que estar en coma debe ser algo parecido. Sin embargo, nadie sabe si son realmente capaces de escuchar a sus seres queridos, o hasta qué punto son conscientes de su situación. Lo que parece claro es que no sufren, si su cuerpo se encuentra en buen estado. Simplemente, se ha “soltado el cable” de la conexión con su mente, igual que en un electrodoméstico. Debe ser terrible tener un familiar en coma y no saber si va a despertar. Ha habido casos que se han recuperado totalmente, después de muchos años. Supongo que es una de las experiencias peores que puede sufrir un ser humano. Pero hay algo innegable en todo esto: la persona sigue viva, aunque no pueda moverse. Eulana estaba viva y la dejaron morir de sed. El problema de la eutanasia es que cada caso es diferente, pero, cuando está en juego la vida de una persona, no se puede abrir la puerta y dejar que cada cual tome sus decisiones: pacientes, familiares y médicos. Porque lo único que realmente no tiene solución en la vida es, sin duda, la propia muerte; y después no sirve de nada lamentarse, como se lamentan las mujeres que han abortado, cuando ya nada ni nadie podrá devolverles a su hijo.
20 Febrero 2009
· Archivado en Aborto, Eutanasia
La humanidad empezó a organizarse en tribus y se comprueba su evolución en el momento en que comienzan a cuidar de los ancianos y los enfermos. El grado de civilización precisamente se mide por la capacidad del grupo de apoyarse unos a otros y la división de tareas en favor de la comunidad. Lo que distingue al hombre de otros animales es que no abandona a los que no pueden valerse por sí mismos. Sin embargo, hemos decidido dar marcha atrás después de tantos siglos.
El gran descubrimiento del siglo XXI consiste en la capacidad del hombre para matar a los niños no nacidos y a las personas no productivas. La conclusión que hemos sacado precisamente es que ya no vale la pena el sacrificio, ni la dedicación, ni el amor. Qué triste.
14 Diciembre 2008
· Archivado en Eutanasia
Nuevo caso en Gran Bretaña de hombre que solicita un suicidio asistido y para colmo lo retransmiten en directo. Lo que no parece es que hayan puesto también las convulsiones y vómitos propios de un caso de envenenamiento como éste. Tenía una enfermedad degenerativa, como Stephen Hodkins. Por suerte, todavía queda gente con agallas.
Suicidémonos todos. ¿Quién no ha tenido un mal día?, ¿qué adolescente no desea la muerte alguna vez?, ¿conocen a alguien que no haya sufrido nunca? Pero en lugar de ayudarles es mucho más fácil quitarles de enmedio. Abajo los antidepresivos, acabemos con la psiquiatría, que es una pérdida de tiempo. Conozco a un chico que se quedó tetrapléjico con veinte años. Ahora trabaja en una fundación ayudando a otras personas como él a salir adelante. Supongo que debería estar prohibido. (?)
11 Septiembre 2008
· Archivado en Aborto, Eutanasia
El gobierno está ganando su mejor batalla, la de la opinión pública. Personas que parecen razonables a la hora, por ejemplo, de condenar el terrorismo, se muestran sin embargo indiferentes ante la idea de poder acabar con la vida de un niño en el vientre de su madre o de un enfermo que se encuentra mal y no sabe realmente lo que quiere en ese momento.
A nadie se le ha ocurrido pensar que es muy normal que una persona tendida en una cama del hospital durante días sienta en un momento dado deseos de morir. Esto es una simple depresión que se puede tratar con medicamentos. Pero no, por qué hacer más gasto cuando puedes tomar sus palabras al pie de la letra y “suicidarla”. ¿Quién puede asegurar que no se hubiera curado? ¿Quién consolará a sus seres queridos que no han tenido tiempo para decirle que le querían, y tal vez eso le hubiera disuadido de su idea?
Acabaremos como los nazis librándonos de todos los viejos y los enfermos y los niños no nacidos. Esta es la cultura de la muerte que nuestra sociedad está aceptando con los brazos abiertos.
6 Septiembre 2008
· Archivado en Aborto, Educación, Eutanasia
Ante la ofensiva de Zapatero contra la vida, algunos estamos viviendo un auténtico Via Crucis, ya que no está en nuestras manos evitarlo. Sin embargo, hay personas que sí podrían parar estas leyes al hacerlas inviables: los médicos y los profesores. Los primeros, negándose a realizar abortos y eutanasias. Los segundos, negándose a impartir la asignatura de educación para la ciudadanía.
Ya comprendo que una persona no puede enfrentarse sola al gobierno poniendo en juego su trabajo y su medio de vida, pero si fueran muchos, incluso la mayoría, el partido socialista no tendría más remedio que dar marcha atrás. Si no hubiera médicos suficientes, no se podría garantizar la aplicación de la nueva ley del aborto.
No hay que olvidar que el alma de cada persona es única e individual y la culpa recae sobre quien comete la acción, en este caso nada menos que un asesinato. No hay dinero, ni ley, ni costumbre que pueda obligarnos a actuar contra nuestra propia conciencia.
“¿De que te sirve ganar el mundo, si pierdes tu alma?”