Ya no sé a qué niveles de estulticia se puede llegar cuando se dispone de tiempo y dinero pero no de una inteligencia básica. Los compañeros extremeños han pensado que la mejor manera de evitar embarazos no deseados es que los jóvenes pasen del sexo compartido al onanismo. Para lo cual, además, pretenden acostumbrarlos a usar objetos de sex shop. Me pregunto quién se estará enriqueciendo en este nuevo negocio instititucional.
Mal vamos si ahora resulta que hay que enseñar a los jóvenes españoles a masturbarse. En primer lugar porque se supone que eso lo aprenden por su cuenta. Vamos a ser el hazmereir de media humanidad. En segundo lugar, porque las masturbación no es un elemento imprescindible en la vida de nadie. Sólo falta que se dediquen a eso en lugar de estudiar, lo poco que estudian ya en Extremadura, que tiene uno de los niveles de fracaso escolar mayores de España.

