Así es como actúa el gobierno cuando le interesa. Parece ser que fue Garzón, como no, el que se empeñó en mandar a los piratas a España, cuando lo cierto es que existe un convenio internacional de la UE para juzgarlos en Kenia. Las razones son varias: en España no existe el delito de piratería y en Somalia no hay ley ni gobierno, ni por supuesto tribunales con garantías para juzgar a nadie.
Pero haber tenido en cuenta esto sería demasiado pedir en este país, especialmente al juez estrella que se cree por encima del bien y del mal y que, una vez más nos ha metido en un embrollo de difícil solución y se va a librar de las consecuencias. Mientras, Zapatero amordaza a la oposición con la excusa del sentimentalismo barato, pero la verdad es que todo esto no habría sucedido si hubieran dejado actuar a la marina según puede y sabe hacerlo

