Esta persona, desde que se dio a conocer, siempre ha demostrado su afán de notoriedad impropia de alguien con su cargo. Además, llegó incluso a presentarse a unas elecciones como parte del Psoe, cosa que, si no lo es, debería ser inadmisible, ya que a un juez se le presupone imparcialidad. Si tiene ideas políticas, no debería permitir que influyan en sus decisiones profesionales, pero Garzón ha hecho de ellas su razón de ser.
Cuando el Psoe estaba contra eta, entonces él actuaba correctamente, pero cuando su partido cambió de estrategia Garzón cambió con él demostrando su falta de principios. No es extraño que esa costumbre de anteponer su ideología a su deber le haya llevado a saltarse la ley a la hora de intentar imponer sus propias normas. Esperemos que todavía quede algo de justicia en España y pague por sus actos. Intentar revivir la guerra civil es un atentado contra todos los españoles.



